Jueces

Félix Bolaños y Yolanda Díaz se enfrentan para colocar a su candidato en la presidencia del Constitucional

Moncloa y el ex ministro Campo maniobran para que sea elegido Conde-Pumpido frente a la campaña de la vicepresidenta y María Luisa Segoviano a favor de la ‘feminista’ María Luisa Balaguer

El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, a su llegada al acto solemne de toma de posesión de los cuatro nuevos magistrados en el Tribunal Constitucional (TC).
photo_camera El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, a su llegada al acto solemne de toma de posesión de los cuatro nuevos magistrados en el Tribunal Constitucional (TC).
  1. La rival se mueve
  2. La campaña de Yolanda Díaz
  3. La ex rebelde
  4. Las maniobras de Conde-Pumpido
  5. El ‘cerebro’ judicial de Sánchez
  6. Conde-Pumpido niega asesorar a Sánchez
  7. Una larga trayectoria
Sede Tribunal Constitucional, Madrid.
Sede Tribunal Constitucional, Madrid.

La urgencia por conseguir que el Gobierno designase a sus dos magistrados tiene que ver con los cálculos realizados por Félix Bolaños y Cándido Conde-Pumpido, que consideran que desde entonces han conseguido una mayoría en el Tribunal Constitucional que le permitirían ser elegido presidente.

Pero el entorno de Podemos no acepta a Conde-Pumpido como presidente del TC. De ahí que la vicepresidenta Yolanda Díaz se haya movido para cerrar el paso al ‘cerebro’ judicial de Pedro Sánchez y colocar en el puesto a la candidata ‘feminista’ María Luisa Balaguer, según las fuentes judiciales consultadas por Confidencial Digital.

La rival se mueve

Desde hace meses, tal y cómo se contó en estas páginas, Cándido Conde-Pumpido tiene un rival en sus planes de convertirse en presidente del Constitucional: la magistrada andaluza María Luisa Balaguer.

En el entorno de Conde-Pumpido aseguran que entre ellos no hay ningún tipo de rivalidad malsana ya que considera que los dos están “perfectamente capacitados y en condiciones” de ser presidentes del Tribunal Constitucional.

Balaguer fue catedrática de Derecho Constitucional en la Universidad de Málaga, experta en igualdad, y formó parte del Observatorio de Publicidad del Instituto de la Mujer de Andalucía.

Ha publicado libros sobre la situación de género en el derecho (“Mujer y Constitución. La construcción jurídica del género integración jurídica europea y los derechos fundamentales”) y dirigió la revista “Artículo 14, una perspectiva de género”.

La campaña de Yolanda Díaz

María Luisa Balaguer añade su condición de mujer (aunque ya hubo una presidenta, María Emilia Casas). Por su implicación en el feminismo, tuvo en su día el respaldo directo de la vicepresidenta Carmen Calvo, menos influyente desde que salió del Gobierno, y, según las fuentes judiciales a las que ha tenido acceso ECD, ahora tiene el apoyo de otra vicepresidenta, Yolanda Díaz, y de Podemos en general.

Por si fuera poco, las mismas fuentes dan por hecho que María Luisa Segoviano, recientemente nombrada magistrada del Constitucional a propuesta del CGPJ junto a Cesar Tolosa, apoyará a Balaguer en la votación de este martes como futura presidenta del TC.

Ambas son magistradas feministas. La primera rompió el techo de cristal al presidir una Sala del Supremo y la segunda está dispuesta a aceptar la presidencia como, según ha declarado, “una manera de darle vigor al feminismo”.

Existe buena sintonía entre ambas y, además, a Segoviano, según fuentes de su entorno más cercano, le gustaría que una mujer presidiese el órgano máximo garante de la democracia.

La ex rebelde

Añaden que una dificultad era su comportamiento ‘rebelde’ como miembro del TC: se mantenía al margen de cualquier relación con los otros magistrados, no asistía a actos institucionales, no estuvo presente en la visita del rey Felipe VI con motivo del 40 aniversario del Tribunal Constitucional…

Sin embargo, de acuerdo con las fuentes consultadas, de un tiempo a esta parte esa actitud ha cambiado sensiblemente: se relaciona mucho, se muestra cooperadora, participa…

Y a pesar de que ser presidenta del Constitucional no entraba en sus planes, Balaguer no rechazará el cargo si finalmente el Pleno decide que es la persona idónea para ello. La jueza aceptaría a pesar de que siempre ha estado centrada en elaborar sentencias y votos particulares.

Las maniobras de Conde-Pumpido

Mientras tanto, a Cándido Conde-Pumpido se le atribuye, por ejemplo, la autoría de la maniobra que se puso en marcha para que el Gobierno nombrase a los dos magistrados del TC que le corresponden.

En ámbitos judiciales se insiste en que Conde-Pumpido ha sido la mano que ha mecido esta cuna a la vista del ansiado objetivo: los cuatro nuevos magistrados le permitirían obtener la mayoría suficiente para ser nombrado presidente.

No hay que olvidar que el TC debe pronunciarse todavía sobre la constitucionalidad de cuestiones muy relevantes para este gobierno: el ingreso en prisión del socialista José Antonio Griñán condenado por los ERE, sobre la Ley catalana que ataca el uso del español en al menos el 25% de las clases, sobre la ley de la eutanasia, sobre la ley del aborto, sobre la ley de Memoria Democrática, sobre la ley Celáa…

Fuentes judiciales explican a Confidencial Digital que el nombramiento de Álvaro García Ortiz como Fiscal General del Estado, en sustitución de la dimitida Dolores Delgado, evidencia que el Ejecutivo no tiene intención de renunciar a ejercer un control ‘político’ de los órganos judiciales.

El ‘cerebro’ judicial de Sánchez

Aseguran también que Cándido Conde-Pumpido es el que mueve los hilos de la estrategia judicial del Gobierno. Aseguran que aconseja a Pedro Sánchez desde hace meses en todo lo relacionado con el mundo judicial.

Y desde hace al menos cinco años, cuando fue elegido por el Senado magistrado del Tribunal Constitucional a propuesta del PSOE, trabaja para convertirse en presidente del TC.

El ex fiscal general del Estado y ahora magistrado del Tribunal Constitucional mantuvo en el pasado una relación inamistosa con Pedro Sánchez, pero ha recurrido a la mediación de José Luis Rodríguez Zapatero y aquellas distancias se han convertido ahora en vinculación privilegiada, hasta el punto de haberse convertido en el factótum de las decisiones técnicas y tácticas que va tomando el presidente del Gobierno en relación con el mundo de la Justicia.

Según las fuentes consultadas, es la gran apuesta de Moncloa, con Félix Bolaños como su máximo defensor. También hacen campaña a favor de Conde-Pumpido el recién nombrado magistrado del TC a propuesta del Gobierno, el ex ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y la ex directora general del Ministerio de Presidencia, Laura Díez.

No hay que olvidar que el que fuera Fiscal General del Estado durante el Gobierno de Zapatero emitió un polémico voto particular en la sentencia que declaró inconstitucional el estado de alarma promovido por el Ejecutivo de Pedro Sánchez durante la pandemia.

Conde-Pumpido niega asesorar a Sánchez

Sin embargo, Cándido Conde-Pumpido niega esta afirmación. En su entorno aseguran que no ha hablado nunca con Sánchez desde que llegó al Constitucional, hace ahora cinco años. Ni en persona, ni por teléfono.

Argumenta que Sánchez “tiene asesores de sobra en su Gobierno” que son jueces que le pueden aconsejar mejor que él. En concreto, cita a tres: la ministra de Justicia Pilar Llop, la de Defensa, Margarita Robles y el de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Una larga trayectoria

Cándido Conde-Pumpido Tourón, de 72 años, presenta una larga trayectoria judicial, anticipada por su propio padre, Cándido Conde-Pumpido Ferreiro, que fue fiscal jefe de Pontevedra, fiscal de Sala del Tribunal Supremo, teniente fiscal del Supremo, número 2 de la Fiscalía General del Estado durante la Transición y primera parte del periodo democrático, que falleció en 2019 con 95 años.

El hoy magistrado del Constitucional fue presidente de la Audiencia de Segovia, y en 1995, con 45 años, resultó elegido por el CGPJ miembro de la Sala Segunda del Supremo (el magistrado más joven nombrado para este alto tribunal).

Durante siete años, desde 2004 a 2011, ocupó la Fiscalía General del Estado, siendo el fiscal que más tiempo ha permanecido en el cargo. Pero sobre todo fue portavoz de Jueces para la Democracia, de la que era uno de los fundadores, y asesor del PSOE en asuntos judiciales.

Eso le ha proporcionado durante años un liderazgo entre jueces y fiscales de izquierdas. En 2017, Conde-Pumpido fue elegido por el Senado magistrado del Tribunal Constitucional a propuesta del PSOE, y desde entonces ha estado trabajando para convertirse un día en presidente del TC, que es su objetivo máximo.

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