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Para qué se contrata un abogado matrimonialista

Existen trámites de pareja donde es necesario contar con un buen asesoramiento legal

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Existen trámites de pareja donde es necesario contar con un buen asesoramiento legal. Cuando un matrimonio decide divorciarse, suelen aparecer muchas dudas y lo ideal es que esos trámites sean guiados y supervisados por un abogado matrimonialista.

En esos casos, un buen profesional es esencial, puesto que el conocimiento en esta área específica del derecho asegura que se consigan nuestros intereses y que sean adecuadas las condiciones del divorcio.

En qué destaca un abogado especialista en derecho matrimonial

A la hora de hablar de un abogado matrimonialista, lo primero que pensamos es que podemos recurrir a él en caso de un divorcio o separación (que suelen ser las situaciones más habituales) que puede ser un poco complicado.

Aunque también nos puede ayudar en cuestiones vinculadas con el cuidado de los hijos, asuntos patrimoniales, acuerdos de convivencia, entre otros. Con este tipo de especialistas podemos valorar, prever y una solución incluso antes de que se genere el conflicto.

De igual modo, un abogado en derecho de familia o matrimonial nos puede acompañar durante el proceso judicial o extrajudicial para conseguir nuestros intereses.

¿Para qué contratar un abogado matrimonialista?

Para hacernos una idea más exacta sobre un abogado matrimonialista, señalamos los motivos para contratarlos:

Divorcio

El divorcio no es algo sencillo, pero un abogado matrimonialista está capacitado para asesorar al cliente de la forma más beneficiosa y que la situación sea lo menos conflictiva posible. El divorcio se puede realizar una vez pasados los tres primeros meses desde que se celebrase el matrimonio, ya sea por petición de uno o de ambos cónyuges. La situación ideal en estas ocasiones es que el divorcio sea de mutuo acuerdo, ya que se ahorran trámites y disgustos.

Custodia de los hijos

Los niños es uno de los temas más sensibles de tratar a la hora de una separación o un divorcio. La custodia puede ser compartida (lo más deseable) o exclusiva para uno de los padres. Todo dependerá de cada caso en particular y atender lo más beneficioso para el niño y su protección.

Impago de pensiones de alimentos

La pensión compensatoria es el pago que realiza una de las partes debido a que, tras una ruptura del matrimonio, ha de pasar al otro cónyuge por la custodia del niño. Además, esta pensión puede ser acordada en común o impuesta por un juez.

La cuantía, por otro lado, dependerá de distintos criterios como la posibilidad de acceder a un empleo, la duración del matrimonio, la dedicación pasada y futura en el ámbito familiar, entre otros.

El abogado matrimonialista podrá atender estos elementos, así como reclamar el dinero en caso de impago de la pensión alimenticia.

Modificación de medidas definitivas

Puede darse el caso de que, en el transcurso del tiempo, se produzca un cambio importante en las condiciones establecidas desde el momento de separarse. Ante este caso, se puede solicitar una revisión y nuevas medidas. En este sentido, el abogado matrimonialista puede acreditar la necesidad del cambio mediante pruebas y que los cambios hayan sido ajenos a la voluntad de aquel que lo solicita.

¿Cómo elegir a un buen abogado matrimonialista?

Aparte de la formación y la experiencia de profesional, también este tiene que tener ciertas cualidades. En este sentido, hablamos de la empatía y la capacidad para ponerse en el lugar del cliente. Esto es así porque en el derecho de familia se abarcan temas que son bastante íntimos y personales, tal y como sucede con el divorcio o la custodia de los hijos.

Además, se ha de contar con una buena capacidad de negociación para conseguir alcanzar un acuerdo amistoso y evitar, en todo lo posible, las dificultades que aparecen en un divorcio contencioso. Y, por último, también se exige que un abogado tenga un trato cercano con el cliente para que éste confíe en él.

En conclusión, los abogados matrimonialistas son necesarios y, por ello, siempre hay que saber para qué se contrata un abogado matrimonialista y cuál es el mejor para tratar nuestro caso. La combinación de experiencia, la cercanía personal y una buena relación calidad-precio es lo básico para conseguir un óptimo profesional en este ámbito y que luche por nuestros intereses ante un caso de divorcio o de conflicto por los hijos.

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